Espectacular recreación de un asalto de piratas bereber a un pueblo de
la costa mallorquina a finales del siglo XVI. La partida se jugó con el
reglamento Pieces of Eight en el marco de la IV Exposición Concurso de
Modelismo Estático organizado por la asociación AMM (Amics del
Modelisme de Mallorcal).
Os agradecemos la invitación al evento y esperamos vernos en las
siguientes. Os dejo unas fotos de la batalla. Gracias por colaborar
Miquel Pocoví, Antonio Pellicer Vera, Pep Mulet y a todos los que
pudisteis pasar un rato a ver y ayudar en el evento.
domingo, 2 de octubre de 2016
jueves, 29 de septiembre de 2016
[Relato] La Plaga
Año del Señor 1644, Mayo.
A ocho millas de Coventry...
La emboscada no estaba
saliendo todo lo bien que hubiese querido Lauchlan. El curtido
escocés estaba al mando de un pequeño grupo de “highlanders” en
lado parlamentario.
Sus hombres no solían
participar en los grandes enfrentamientos sino que se dedicaban a
preparar emboscadas en terreno abrupto a cargamentos de material y
pequeñas columnas de soldados enemigos que cruzaban confiados los
tupidos bosques de la zona, también se les daba bien conseguir
información para el grueso del ejercito y sabotear puentes y vados
para ralentizar la marcha de los realistas.
Pero esta vez el asalto
les estaba costando caro, su grupo de una veintena de batidores debía
de emboscar unos carromatos cargados con mosquetes y piezas de
artillería destinados a reforzar la zona de Marston Moor, algo
sencillo pero una fuerte tormenta les impidió darse cuenta que a
poca distancia llegaba un contingente de casi cien soldados a pie y
una cincuentena de jinetes.
Después de una letal
lluvia de proyectiles de sus arcos y unos pocos mosquetes los hombres
de Lauchlan luchaban cuerpo a cuerpo contra la sorprendida dotación
de los cañones cuando fueron sobrepasados por la columna de soldados
y jinetes que llego en auxilio de sus compañeros.
Aunque la tarde no estaba
muy avanzada la oscuras nubes tapaban los escasos rayos de sol y
aprovechando la confusión del combate y al amparo de la oscuridad
que se cernía sobre claro del bosque Lauchlan ordeno la retirada de
sus hombres, la mitad de ellos habían muerto o sufrido graves
heridas pero una docena consiguió escabullirse hacia unas laderas
próximas siempre al amparo de los altos bosques de coníferas
huyendo de sus ahora cazadores.
Dos horas mas tarde,
extenuados a causa del combate y posterior carrera por unas sendas
prácticamente intransitables, los escoceses se reagruparon en torno
a su líder el cual recito unas antiguas palabras en su lengua natal
para honrar a sus compañeros abatidos. Se tomaron un respiro para
buscar en sus bolsas algo que llevarse a la boca e intentar reponer
fuerzas. A lo lejos, Aidan, el mas joven del grupo diviso una pequeña
villa de apenas media docena de cabañas que podría serviles de
cobijo durante la tormenta y pasar la noche para trazar un nuevo plan
durante la mañana.
La villa parecía
abandonada aunque tampoco se esforzaron mucho en buscar a sus gentes
ya que la tormenta al contrario de arreciar parecía que tomaba mas
fuerza por momentos.
Lo primero que
encontraron fue un viejo granero, los sacos estaban perfectamente
amontonados, algunos tenían agujeros abiertos por roedores y el
grano se esparcía a su alrededor.
Los hombres no tardaron
en acurrucarse en los sitios que parecían mas cómodos, a pesar de
que no creía que sus enemigos aún les estuvieran siguiendo Lauchlan
organizó turnos de vigilancia, no podía correr el riesgo de verse
sorprendidos en mitad de la noche con la guardia bajada.
Kellen, un habilidoso
tirador ocupó un altillo con un ventanuco redondo que había sobre
el portón principal de madera, desde esa posición veía
perfectamente el exterior del granero y difícilmente seria visto, al
menos desde lejos. Apoyo el largo mosquete sobre el ventanuco, regalo
de un antiguo capitán por su fiereza en el campo de batalla e
inconscientemente su mano atenazada por el frió y el agua se cerro
fuertemente en la culata. Una sensación extraña le recorrió la
espalda, seguramente era causa de las bajas temperaturas así que no
le dio mas importancia.
La segunda guardia toco
al curtido Bowan, siempre había sido como el hermano mayor de
Lauchlan, le había enseñado todo lo que este sabia pero siempre
denegó un cargo de líder, su tranquila vida como ganadero fue
interrumpida por la guerra cosa que nunca se le dio mal. A diferencia
de la mayoría de sus compañeros no usaba nunca armas a distancia,
decía que eran de cobardes, para Bowan el sitio mas seguro en la
batalla era junto a su inmensa espada claymore que manejaba con gran
maestría Todo apuntaba a que sus dos horas de guardia se las pasaría
limpiándola y secándola con gran cuidado cuando al poco rato de
ponerse cómodo escucho un ruido sordo en el exterior, parecía estar
acompasado con otro ruido de índole metálico, seguro que estos
malditos realistas les habían encontrado!
La lluvia se había
convertido en una ligera llovizna y esto ayudaba a aumentar la visión
desde la ventana del granero. A la vez que oteaba la zona lanzó unos
troncos junto a sus compañeros para alertarles y darles tiempo a que
preparasen sus armas.
De repente sus ojos
vieron algo que su mente no lograba a entender, a unos quince metros
del edificio se acercaba pesadamente lo que parecía ser un campesino
de la zona, su pierna izquierda estaba destrozada, brillantes puntas
de hueso blanco asomaban por la carne entre los jirones de sus
calzas, tenia el pie girado completamente hacia atrás arrastrándolo
a cada paso. Su torso desnudo mostraba brutales signos de violencia,
grandes desgarrones dejaban ver parte de sus tripas y sus delgados
brazos y huesudas manos mantenían el peso de una guadaña de segar
que dejaba un surco por el barro así como avanzaba. Su horrible
rostro tenia la mandíbula desencajada y abundantes arañazos lo
habían desfigurado.
Cuando Bowan bajo del
altillo blanco como la luna llena sus compañeros no sabían la causa
de la alarma pero ya estaban en pie y con sus armas preparadas para
la amenaza que pudiera ser.
Lauchlan haciendo gala de
sus dotes de liderazgo tomo la situación y tras abrir un poco el
portón y ver la abominación que avanzaba hacia ellos ordeno al
joven Aidan que disparase una flecha con su arco de caza para abatir
al demonio, de momento no quería abrir fuego con los mosquetes para
no llamar a atención con un ruido excesivo.
El chico tuvo que hacer
un gran esfuerzo al reprimir su miedo y temblores al ver a la cosa,
ya estaba a menos de diez metros así que el tiro no supondría gran
problema para él.
La flecha de plumas
negras cruzo la noche para impactar en el rostro de la criatura, el
disparo debería de haber sido letal pero sea lo que fuere continuaba
su lento avanza hacia ellos, a cada paso alzaba mas y mas la guadaña
como si estuviera en la estación de recoleta con la única
diferencia que esta vez no tenia intención de segar grano sino sus
cuerpos.
Seguidamente una segunda
flecha atravesó completamente su torso, normalmente quedaban
clavadas en sus objetivos pero parecía que el cuerpo estaba en un
avanzado estado de descomposición. Este segundo disparo tampoco
pareció afectar al inexorable avance del ser.
Con el miedo inicial
superado, Bowen salio del granero corriendo con su claymore en
posición de ataque, la inercia de la carga le dio ventaja en el
enfrentamiento y pudiendo fácilmente esquivar la hoja de la guadaña
asesto un tajo de arriba a abajo en su hombro izquierdo, el diablo
quedo prácticamente partido por la mitad, la guadaña cayó al suelo
y una segunda estocada directa al cuello secciono completamente la
dañada cabeza del torso.
Después de la carga
inicial el veterano quedo aturdido bajo la llovizna mirando sin
pestañear a su enemigo hasta que sus compañeros salieron para
ayudarle a volver al granero y recuperarse del estrés causado por la
criatura.
Durante la siguiente
media hora nadie dijo nada, todos estaban pensativos, incluso se
dieron cuenta de que nadie de ellos había subido al altillo a
vigilar por el ventanuco. Poco a poco los hombres empezaron a
comentar entre ellos la situación, dos de ellos subieron para tener
controlado el exterior y Lauchlan les aconsejo descansar hasta la
salida del sol, mañana seria otro día y lo verían todo mucho mas
claro. En las horas restantes de noche, nadie logro conciliar el
sueño de nuevo.
domingo, 28 de agosto de 2016
Una escaramuza con En Garde! de Osprey Wargames
Ayer una patrulla inglesa encabezada por el mismísimo Duque de
Buckingham en persona cayó en la emboscada de una pequeña pero veterana
banda de escoceses. Todo ocurrió en los alrededores de una solitaria
granja en algún lugar de las Highlands.
Tras unos tensos movimientos
envolventes e intercambio de mosquetería y flechas, los escoceses se
lanzaron a por los rodeados ingleses, los cuales se defendieron como un
lobo acorralado cambiando las tornas del asalto resultando vencedores
y acabando con la amenaza escocesa. Los dos líderes, tanto el Duque de
Buckingham como el noble escocés dieron buena cuenta de sus enemigos
demostrando su valía en el combate cuerpo a cuerpo.
Finalmente, el
impasible duque inglés, sacudiendose el polvo de su casaca como si nada,
reunió a sus hombre supervivientes para volver a sus aposentos, era la
hora del té y no querían llegar tarde.
Todo esto y mucho más con el reglamento de Osprey "En Garde!" en Desperta Ferro, Palma de Mallorca.
Todo esto y mucho más con el reglamento de Osprey "En Garde!" en Desperta Ferro, Palma de Mallorca.
Disculpas por las fotos! el móvil no estuvo de mi lado y son bastante reguleras
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En Garde,
Miniaturas
jueves, 18 de agosto de 2016
Proyecto Estación Ítaca
Debido a la falta de tiempo durante los
últimos meses me encuentro que solo voy tocando los pinceles para
cosas sueltas sin mucha relación las unas con las otras, algo para
Frostgrave, Malifaux y poco mas. Lo que si es cierto es que como nos
ocurre a la mayoría tengo un buen puñado de proyectos a medio hacer
y esta tarde aprovechando un hueco en las obligaciones familiares me
he dedicado a hacer unas fotos a uno de estos proyectos a medias.
Se trata de una versión personal de
Resident Evil, un futuro demasiado cercano donde equipos de élite
luchan contra oleadas de zombies e infectados. No es para nada
original pero mola. De momento la acción se va a centrar en el
interior de una estación polar llamada Ítaca de cosecha propia.
Para las miniaturas de los equipos S.T.A.R
voy tirando del catálogo de Infinity, como ya sabréis son unas
esplendidas figuras muy detalladas, aunque la gran mayoría son
demasiado futurista para mi proyecto si que buscando hay cosas
interesantes dentro de las facciones Ariadna y Haqqislam.
Están pintadas de forma genérica ya
que pueden hacer las veces de un superviviente como de un equipo de
fuerzas especiales. Y bueno, entre ellos está el bombero, podría
decirse que empecé Infinity por esa figura, me encanta.
Los zombies son los ghouls de Mantic,
económicos, fáciles de montar y pintar y muy resultones, poco mas
tengo que decir de ellos.
El terreno es un poco experimental,
navegando por internet vi cosillas similares intentando reconstruir
algo así como un Space Hulk o interiores de naves, realmente la
chispa que me llevo a esta idea fueron una serie de entradas en el
magnífico blog Lasers and Broadswords.
Las habitaciones o corredores son bases
de DM de un centímetro de grosor, sobre ellas voy pegando trozos
grandes de plasticard (o carteles de “se alquila”, mucho mas
barato) y una vez pegado los voy decorando con piezas de escayola
sacadas de unos moldes de Hirts Arts que me dejaron para la ocasión.
Como siempre, algo fácil y que no me dé problemas. Finalmente usé
esta escenografía como conejillo de indias para hacer pruebas con el
aerógrafo, no me lo tengáis en cuenta si veis algo raro, todavía
estoy en practicas. Y bueno, finalmente con la ayuda de unos tapones
de leche he conseguido un buen puñado de depósitos que siempre
vienen bien.
De momento el proyecto está en este
punto, tengo material para ir continuándolo, la idea de las fotos ha
sido para auto motivarme a seguir aumentando con mas figuras y
escenografía.
Como no he llegado a ponerlo en
práctica puede decirse que no tengo reglamento de momento para usar,
estoy barajando los futuristas de Two Hour Wargames pero no descarto
adaptar Rogue Trader e incluso la mecánica de Frostgrave la cual
encuentro la mar de chula.
Espero poder en breve enseñaros algo
mas, me he tomado la libertad de ilustrar esto con unas fotos un
pelín retocadas. Muchas gracias por vuestra atención!
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Estación Ítaca,
Miniaturas
viernes, 29 de julio de 2016
Empezando el viaje.
El joven Kaneda se
despidió de su familia lo mas brevemente posible, no quería que
ellos notaran su pesar al saber que no volvería en bastante tiempo,
al menos, la idea de ir acompañado de Ítaca, su amiga de la
infancia le daba las fuerzas necesarias para emprender esta aventura.
Ambos sabían que el
camino iba a ser largo y complicado pero era por una buena causa,
necesitaban encontrar la escuela del maestro Cuervo e intentar
ingresar como alumnos. La tarea era ardua, de todos era sabido que el
anciano maestro no aceptaba a cualquiera para instruirles en las
legendarias enseñanzas sobre esos pequeños seres pero los dos
amigos tenían algo que les facilitaría la entrada.
En una ocasión, el padre
de Kaneda trajo a casa un extraño regalo, se trataba de un enorme
huevo blanco con manchas verdes y azuladas, al principio pensaban que
era una figura de piedra ya que su elevada dureza les tenia engañados
hasta que investigando en la biblioteca del pueblo se dieron cuenta
de que era un huevo sin incubar de pokémon.
Que extraña palabra,
nunca la habían oído, al parecer hacia referencia a unos animales,
seres o incluso monstruos de pequeño tamaño aunque todo eso
provenía del folclore de la región, nunca nadie había visto uno,
como mucho un escurridizo mapache o zorro eran los culpables.
Kaneda explicó a su
amiga que el huevo lo había encontrado su padre en una zona
volcánica muy inestable, a pesar de estar sometido a altas
temperaturas se encontraba en perfecto estado.
Por decirlo así, era su
pase a la escuela, estaban seguros de que allí les iban a enseñar a
incubarlo, criar y controlar lo que viviese en su interior.
Los primeros días no
fueron muy difíciles, Ítaca conocía muy bien la zona tomando
cómodos senderos a través de valles y colinas, en dos ocasiones
tuvieron que ponerse a cubierto por unas fuertes lluvias pero nada
fuera de lo normal.
Sin darse cuenta ninguno
de los dos, a medida de avanzaban el viaje, minúsculas grietas iban
apareciendo en la corteza del huevo, el cual se encontraba envuelto
en una manta dentro de la mochila de Kaneda, era como si el calor del
chico y el movimiento de sus pasos estuvieran incubando a la criatura
de su interior.
Ya llevaban diez días de
viaje, un fuerte catarro mermaba las fuerzas del chico pero gracias a
los descansos de la avezada exploradora el viaje no se detuvo por
completo. Fue en uno de esos descansos cuando algo extraño, mágico,
sucedió.
Estaban los dos viajeros
cobijados en La Mesa de los Gigantes, una curiosa formación rocosa
de unos tres metros de altura con forma de mesa cuando después de
cenar un caldo caliente y algo de pescado en salazón, la
mochila de Kaneda se sacudió lo justo para que se dieran cuenta.
Rápidamente la abrieron con un ligero crujido ambos se sobresaltaron
al saber que provenía del huevo. Una vez desenvuelto de la manta de
algodón que lo protegía vieron asombrados como enormes grietas
corrían por su superficie y algunos trozos se desprendían por si
solos. Algo estaba saliendo!
Ítaca obligo a su amigo
a dejar el huevo sobre la manta mientras se abría completamente a la
vez que sostenía en alto su daga, no era necesario correr riesgos
innecesarios, fuese lo que fuese, podría ser peligroso.
Pasaron unos pocos
minutos hasta que vieron con claridad al huésped del huevo, parecía
un pequeño anfibio de piel anaranjada tenia unos enormes ojos
verdosos pero lo que realmente mas les llamó la atención fue el
extremo ardiente de su cola, una vivaracha llama bailaba sinuosa
chamuscando partes de la cáscara y de la manta. El sobresalto
inicial fue grande pero al poco vieron que su nuevo acompañante de
viaje no tenia malas intenciones, no tenían ni la mas remotisima
idea de que hacer con él, de momento, con vigilar que la llama de su
cola no quemase nada de importancia ya sería todo un logro y estaba
claro que debían de acelerar el paso hasta la escuela.
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